¡MÁS MADERA!

Instalación para el Museo Barjola de Gijón

Con el objetivo de no perder velocidad y al grito de ¡más madera!, Groucho Marx termina desmontando toda la madera de la que está compuesta la locomotora para echarla como combustible al propio tren.

Laramascoto recupera esta irónica metáfora del progreso para reflexionar sobre la velocidad de la red, el exceso de información y el uso de la tecnología al servicio de un sistema que sigue alentando esa huida desmedida hacia delante.